Pedagogía Crítica

viernes, abril 29, 2005


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la Uzina, imperdible en Porto Alegre Posted by Hello


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un atardecer de lluvia en Porto Alegre Posted by Hello


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FME Posted by Hello


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Segunda Conferencia, en el "Giganti�o" Posted by Hello


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El Foro Mundial de Educación  Posted by Hello

miércoles, abril 20, 2005

Foro Mundial de la Educación

...la pedagogía es un discurso que debe extender los principios y prácticas de la dignidad y libertad humanas y de la justicia social acometiendo una crítica social que reconozca las serias amenazas a las que se enfrentan las escuelas públicas, las esferas de cultura crítica y del Estado democrático mismo.
Henry Giroux.

Estamos en la ciudad de la Escuela Ciudadana y del Presupuesto Participativo. Ustedes pueden enseñar al mundo como interrrumpir el neoliberalismo y el neoconservadurismo
Michael Apple


No todos los caminos conducen a Roma, o algunas de las metrópolis que se nos presenta como paraíso. También hay otros caminos que conducen a espacios disidentes del sistema, a Porto Alegre, por ejemplo, es de ahí que quiero hablar, del Foro Mundial de Educación (FME) a dónde un día de julio llegue. El FME es una red permanente de movilización mundial en defensa de la educación pública, como derecho social inalienable y no reducida a la condición de mercancía.

La encontré tan distinta de aquellas urbes paulistas o de la inmensa Rió. Porto Alegre es la ciudad símbolo de los negros, los indios o los favelados; la esperanza de los niños y niñas sin escuela, del Brasil de los derechos negados, de los de la izquierda, del PT y de los partidos populares, del Movimiento Sin Tierra, de la CUT, de los sindicatos docentes, de los movimientos de derechos humanos. Había llegado al Brasil de las administraciones populares, de los gobiernos, que en los estados y municipios, demuestran desde hace años que se puede gobernar con el pueblo y para el pueblo; que la política es “publica” cuándo se la construye desde abajo. Una ciudad en donde hace más de una década la izquierda demuestra que, cuando gobierna, gobierna bien. Y “bien” no solo quiere decir mantener “la economía estable y sin sobresaltos”, sino también desarrollar programas democráticos de la reforma de la escuela, de la salud, de la gestión pública, de la asistencia social.

Los debates del foro tenían como ejes la vigencia de diferentes modos de producción de conocimientos en el campo educativo, y especialmente el de contribuir desde los ámbitos académicos a la construcción colectiva de alternativas sociales y educativas para enfrentar las múltiples modalidades de exclusión que caracterizan a los países de nuestra región. En esta ocasión, además de consolidar su internacionalización, se pudo avanzar en la elaboración de directrices para una Plataforma Mundial de Educación con educadores, movimientos sociales, estudiantes, organizaciones no gubernamentales, gobiernos, entidades sindicales e instituciones educativas de todos los continentes.

En el Gigantinho, más de 22 mil personas de 45 países del mundo participamos de la apertura oficial del III Foro Mundial de Educación: La Educación para que un Otro Mundo sea Posible; la primera conferencia fue La Educación Más Allá del Capital a cargo de Pablo Gentile (investigador del LPP; CLACSO) e István Mészáros (profesor de la Universidad de Sussex, en Inglaterra, y uno de los principales pensadores marxistas de la actualidad), quienes desarrollaron cómo las prácticas educativas permiten a los educadores y alumnos trabajar los cambios necesarios para la construcción de una sociedad en la cual el capital no explote más el tiempo libre. Sobre el tema de “Conocimiento, Poder y Emancipación”, participaron el educador norteamericano, Michael Apple (profesor de la Wisconsin University) –quién empezó su intervención pidiendo disculpas al público por la política intervencionista de su país—y Emir Sader (coordinador del Laboratorio de Políticas Públicas de la Universidade do Rio de Janeiro), ambos coincidieron que el conocimiento tiene importancia como instrumento de poder, porque puede mantener el mundo de la forma como está o promover la transformación revolucionaria de las relaciones sociales y económicas. "Si el conocimiento no sirve para incluir los hombres de forma conciente en la sociedad, ¿para qué sirve, entonces"?, cuestionaron el exceso de información descontextualizada y sin historia, que banaliza el proceso educativo y fragmenta el saber, colaborando para la producción de un nuevo analfabetismo.

Entre las principales conferencias se contarón las de Hugo Zemmelman (México), Atilio Boron (Argentina), Wrana Panizzi (Brasil), Romualdo Portela (Brasil), Gustavo Fischman Argentina), Michael Apple (Estados Unidos), Emir Sader (Brasil), Venício Lima (Brasil), Moacir Gadotti (Brasil), Bernard Charlot (Francia), Joyce King (Estados Unidos), José Clovis de Azevedo (Brasil), Oscar Jara (Costa Rica), Gaudêncio Frigotto (Brasil), Fernando Rodal (Uruguay), Antonio Ibãnez Ruiz (Brasil), Carlos Alberto Torres (Foro Internacional Paulo Freire - Estados Unidos), Pablo Gentili (CLACSO), Henry Giroux (Estados Unidos), entre otros; en mi vida había visto tantos educadores zurdos juntos, lo cual trasmite ese sentimiento de hermandad en la lucha, como alguna vez me lo dijo Peter McLaren.

Pedagogía y Política es una combinación rara en nuestro medio, es decir, hacer política desde la pedagogía, y no al revés; como lo mostró Paulo Freire, aquel activista político, al cual el maquillaje y la cosmética de los paquetes educativos de la UNESCO y los malos profesores nos habían presentado como un papanoel. Nuestra labor como educadores, de alguna manera, debe reivindicar una educación más allá del capital, y que el conocimiento producido en nuestro espacio sea democratizado y utilizado en la construcción de una sociedad mejor, más solidaria, justa y democrática.

El pensamiento político, histórico-crítico, importante para una pedagogía, no son tomados en cuenta en nuestra formación profesional, lo cual es una de las razones de la percepción reduccionista y limitada del “hecho” educativo. Se ha ignorado todos los trastrocamientos en varios campos académicos: encerrados dentro nuestros contenidos tradicionales, reciclando viejas ortodoxias e inconscientes de un mundo exterior repleto de verdaderas amenazas para la democracia, la sociedad y la educación pública.

En ese sentido, la práctica educativa es una forma más de Poder, es una fuerza que actúa tanto a favor de la continuidad social como del cambio, y por tanto la práctica educativa puede constituirse en un ámbito fundamental de reflexión, en el cual tratar de poner en práctica visiones de mundos diferentes. Si algo caracteriza al campo educativo y al pedagógico, es que ambos se construyen socialmente; los dos tienen profundas implicaciones políticas tanto a nivel macro, así como en la práctica pedagógica diaria.

En el país, durante los últimos años, el proyecto neoliberal ha corroído todos los ámbitos de la vida nacional. La educación no ha quedado ajena y ha sufrido su propio ajuste, la ley de reforma educativa y la nueva reforma de la educación superior son parte del proyecto neoliberal impulsado desde el exterior. La singularidad de estos tiempos se percibe en la curiosa arquitectura conceptual que lo acompaña; "en las maneras cómo la uniformidad se vive como diversa" (Donoso, 1999); en la danza de los signos y símbolos que sin tamiz ni filtro que los purifique, y con toda velocidad vertiginosa, se trasladan de uno a otro continente haciendo realidad la política educativa de la aldea global.

La lucha por una ciudadanía crítica, por nuevas formas de producción política y social no es posible abordarla solamente como un problema educativo, las instituciones educativas por si solas no pueden cambiar la sociedad. Pero es posible que la educación pública –y con ella sus actores—pueda convertirse en agente de una reforma social más amplia, democrática y participativa, sin subestimar las limitaciones estructurales como la globalización neoliberal y su influencia en la visión de la mayoría de las instituciones educativas.

Es posible lograrlo, se debe iniciar el camino en busca de nuevas alternativas educativas que, más allá de lo pedagógico, traten de ser caminos de emancipación, eso podría sonar utópico (algo que ya no existe en nuestras aulas, ni en las frías políticas educativas hegemónicas de los últimos años) pero al fin y al cabo, como dice Paulo Freire, la educación es un acto de amor y coraje..... y creo que ni el amor ni el coraje nos falte para intentarlo.

Raúl Alberto Álvarez